La verdad sobre el orgasmo masculino
El orgasmo representa para el hombre el punto culminante del placer sexual, además de procurarle, con la eyaculación, una sensación de liberación, (la eyaculación se produce normalmente durante el orgasmo o al final del mismo).Esta sensación intensa, agradable tanto física como psicológicamente, aparece durante el coito, la masturbación o, incluso a veces, espontáneamente durante el sueño.
Manifestaciones externas.
Determinados signos pueden indicar a las mujeres la llegada de un orgasmo inminente:rubores, sudores, temblores o una verga más dura constituyen los primeros indicios. Otras manifestaciones que no suelen pasar desapercibidas :jadeos, gemidos, gruñidos o incluso gritos exhuberantes. Ahora bien, no se inquiete o moleste si él permanece callado : los hombres pueden alcanzar el orgasmo en silencio.
Factores que influyen en la intensidad del orgasmo.
Factores que disminuyen el placer : la eyaculación rápida suele producirse tras un período prolongado de abstinencia, lo que hace que la relación sea menos placentera. Puede ser útil masturbarse antes del coito.
Factores que aumentan la intensidad del orgasmo al concentrarse en el acto, tanto física como mentalmente, se suele aumentar el placer. Si la mujer es activa, sabrá llevar a su compañero al borde del orgasmo repetidas veces, parando la estimulación hasta que por fin le deje eyacular. Para algunos, la felación (al estimular el frenillo) puede conseguir que el orgasmo sea más intenso y duradero.
Etapas del orgasmo.
Durante la fase de acumulación, los órganos genitales internos se contraen: epidídimo, conducto deferente, próstata, vesículas seminales, glándulas periuretrales. Son las 4 o 5 contracciones que, generalmente, se producen cada 0,8 segundos, provocando la acumulación de esperma en la uretra. Una actividad muscular involuntaria produce la eyaculación : lacontracción de los músculos estriados.
¿El hombre goza antes, durante o después de la eyaculación?
El hombre comienza a experimentar sensaciones muy agradables antes de que el esperma llegue a la uretra y se produzca la eyaculación. A veces, se trata de pequeños orgasmos que conducen a la eyaculación. Las sensaciones pueden intensificarse antes, para decrecer luego en el momento de la eyaculación.Asimismo, también se pueden experimentar después de la eyaculación. Sin embargo, es normalmente una eyaculación poderosa la que proporciona más placer.
¿Y después? ¿Post coïtumanimal triste?
Tras el orgasmo, o para ser más precisos después de eyacular, el hombre entra en una fase de recuperación llamada período refractario. Durante el mismo, no podrá tener otra erección ni, por lo tanto, otro orgasmo o eyaculación. Sin embargo, cada vez se habla más del período de latencia, que viene a indicar el carácter momentáneo de este reposo. Así, la mayoría de los hombres se relajan y se duermen rápidamente. Pero a las mujeres les gusta que el hombre sea tierno, ¡ o que comience de nuevo !
A prioris.
Todo el mundo lo sabe : no sólo la mujer puede simular. El hombre también puede fingir. Los orgasmos masculinos no son automáticos e inevitables, por lo que una relación sin orgasmo no tiene por qué ser un fiasco. Uno puede gozar mucho antes o, incluso, retardar la penetración.Tampoco el hecho de tener un orgasmo simultáneo (el hombre y la mujer al mismo tiempo) es garantía de satisfacción. Buscar a toda costa la sincronización del orgasmo, puede ser incluso un impedimento para concentrarse y gozar plenamente.
Orgasmo y eyaculación no son sinónimos. Un hombre no necesita eyacular para gozar. Se puede llegar al orgasmo sin que el esperma salga de la uretra. El orgasmo sin eyaculación puede necesitar un aprendizaje: es el”coïtus reservatus”, que permite al hombre tener orgasmos múltiples.












